En El hombre más rico de Babilonia, George S. Clason comparte lecciones financieras atemporales a través de parábolas de la antigua Babilonia. Estas enseñanzas enseñan hábitos simples pero poderosos que cualquier persona puede adoptar hoy para construir riqueza y seguridad económica.
1. Págate a ti mismo primero
Antes de cubrir gastos o deudas, aparta al menos el 10 % de tus ingresos como ahorro personal. Este hábito garantiza que tu patrimonio crezca consistentemente, sin depender de cuánto te sobre al final del mes.
“Una parte de todo lo que ganes es tuya para mantener. No debe ser menos de una décima parte, sin importar cuán poco ganes.”

2. Controla tus gastos
Define un presupuesto realista que cubra necesidades y limite deseos impulsivos. Al vivir con menos de lo que ganas, generas un espacio para tu ahorro y te proteges de deudas innecesarias.
“El dinero abundará para los que comprendan las simples reglas de la adquisición de bienes»
3. Haz que tu oro se multiplique
No basta con ahorrar: invierte de forma inteligente para que tus ahorros generen ganancias. Analiza opciones, entiende plazos y reinvierte los rendimientos para que tu dinero trabaje por ti.
“La riqueza, como un árbol, crece de una pequeña semilla.”

4. Protege tu tesoro de pérdidas
Evita inversiones de alto riesgo o fraudes. Diversifica tu capital y busca asesoría de expertos de probada reputación. Un enfoque prudente mantiene tu dinero seguro, incluso en tiempos de incertidumbre.
“El oro huye del hombre que lo fuerza en ganancias imposibles, que sigue el seductor consejo de defraudadores y estafadores o que seña de su propia inexperiencia…”
5. Aumenta tu habilidad para ganar
Tu mejor inversión eres tú mismo. Estudia, adquiere nuevas competencias y busca consejos de quienes ya han triunfado. Al incrementar tu valor profesional, abres puertas a ingresos más altos y oportunidades sostenibles.
“Quizás haya algún secreto que podríamos aprender si simplemente consultáramos a quienes ya lo conocen.”
